Un «WhatsApp con IA» es un programa que contesta en tu número de WhatsApp cuando tú no puedes. Hasta ahí, fácil. Lo difícil es saber qué debe contestar, qué no, y cuándo tiene que callarse y avisarte.
Es un recepcionista, no un vendedor.
Coge el recado, da la información básica, apunta la cita y te avisa. Lo que exige criterio, precio a medida o mano izquierda, lo haces tú. El que te venda otra cosa te está vendiendo un problema.
Qué hace bien y qué no debe hacer nunca
Cuánto te está costando no contestar
Mueve los dos números a los tuyos. Es una estimación honesta, no una promesa.
Con tus números, el asistente se paga solo con el primer cliente que recupera al mes.
Cálculo: un tercio de los que no reciben respuesta ese día no vuelve; de los que sí contestas, uno de cada tres acaba siendo cliente.
Seis preguntas antes de contratar uno
Hazlas a quien te lo venda. Marca las que te responden con claridad.
Si no te responden a ninguna con claridad, no es el momento ni el proveedor.
Para quién sí y para quién no
Te piden cita, presupuesto o información por WhatsApp; te escriben fuera de horario; tienes precios más o menos fijos; o estás tú solo atendiendo y trabajando a la vez.
Recibes menos de cinco mensajes a la semana; cada venta exige una conversación larga y muy personal; o ya tienes a alguien en recepción que contesta al momento, también a las once de la noche.
Si dudas, prueba el nuestro con tu tipo de negocio. Tarda un minuto y no te pide nada.
«Lo que más me sorprendió no fue que contestara, sino que por la mañana ya tenía la cita apuntada con el nombre y lo que quería. Antes eso era yo a las siete con el café.»
Ejemplo basado en casos habituales