No hace falta vender por internet. Si la web recoge datos mediante formularios, utiliza analítica o carga servicios de terceros, debes informar, limitar lo que recoges y aplicar medidas adecuadas.
Los datos de tus clientes siguen siendo tu responsabilidad.
Quien trata los datos debe aplicar medidas adecuadas, informar con claridad y reaccionar ante una brecha. Una incidencia no implica automáticamente una multa, pero sí exige valorar el riesgo y documentar lo ocurrido.
Las cuatro cosas que te exige la ley
Cómo se valora una posible sanción
No existe una tarifa automática por cada fallo. La autoridad analiza las circunstancias concretas, el riesgo y cómo reaccionó la organización.
Además de una posible sanción, una brecha puede obligar a investigar, documentar, recuperar sistemas y comunicar lo ocurrido.
¿Cumples? Ocho comprobaciones
Abre tu web en el móvil y marca lo que ya tienes.
Marca lo que tengas. Si no tienes nada, empieza por el candado y el aviso legal: son gratis y una tarde.
Si un día se te filtran datos: las 72 horas
La multa más gorda no es por la filtración: es por no avisar. Quien tiene copias, registro de accesos y a alguien que se entera a las 3 de la mañana, sale de esto con un susto. Quien no, con un expediente.
«Yo pensaba que eso de la protección de datos era para las grandes. Hasta que un cliente me pidió por escrito que borrara sus datos y no tenía ni idea de dónde estaban.»
Ejemplo basado en casos habitualesCómo lo resolvemos nosotros
Esta guía es orientación general, no asesoramiento jurídico. Para casos concretos, consulta a un profesional.