No hace falta que vendas nada por internet. Basta con tener un formulario de contacto, un botón de WhatsApp o Google Analytics para que la ley te exija cuatro cosas. Y sí, la Agencia Española de Protección de Datos multa a peluquerías, talleres y clínicas, no solo a bancos.
La culpa no es del hacker. Es tuya.
Así lo ve la ley: los datos de tus clientes son responsabilidad tuya. Si se filtran porque no los protegiste, o si los recoges sin avisar, la multa te llega a ti. Lo bueno es que cumplir es más fácil de lo que suena.
Las cuatro cosas que te exige la ley
Lo que de verdad les cae a los pequeños
Olvida los 20 millones del titular. Esto es lo que la AEPD viene imponiendo a negocios como el tuyo, según el tipo de fallo. Cifras orientativas de resoluciones públicas.
A esto súmale lo que no es multa: avisar por escrito a cada cliente afectado, la gestoría para el expediente y los clientes que dejan de llamar.
¿Cumples? Ocho comprobaciones
Abre tu web en el móvil y marca lo que ya tienes.
Marca lo que tengas. Si no tienes nada, empieza por el candado y el aviso legal: son gratis y una tarde.
Si un día se te filtran datos: las 72 horas
La multa más gorda no es por la filtración: es por no avisar. Quien tiene copias, registro de accesos y a alguien que se entera a las 3 de la mañana, sale de esto con un susto. Quien no, con un expediente.
«Yo pensaba que eso de la protección de datos era para las grandes. Hasta que un cliente me pidió por escrito que borrara sus datos y no tenía ni idea de dónde estaban.»
Ejemplo basado en casos habitualesCómo lo resolvemos nosotros
Esta guía es orientación general, no asesoramiento jurídico. Para casos concretos, consulta a un profesional.